Mis queridos amigos, por medio de la presente queremos contarles con mucha alegría lo que como comunidad y sobre todo como Pueblo de Dios estamos viviendo.
Un sueño largamente esperado esta realizándose, la construcción del nuevo templo parroquial, alguien comento que en la construcción de la Iglesia material se refleja un poco la fe espiritual, somos concientes que hay un gran esfuerzo de toda la comunidad y de manos generosas que agradecidos de todo lo que Dios nos da se vuelcan a trabajar incansablemente para lograr tal fin.
Son muchos los gestos y las acciones que nos emocionan y nos dan fuerzas, pero también debemos reconocer que como obra de Dios es probada.
Como responsable de la atención pastoral de esta comunidad me siento honrado y agradecido de poder ser parte de esta tarea maravillosa que significa trabajar para construir la casa de Dios, somos bendecidos y elegidos para tan gran empresa.
Quisiera contarles brevemente algo de nuestra historia:
Allá por 2005 después de algunos intentos de recomenzar la construcción del nuevo templo, fui invitado por dos amigos a charlar sobre la posibilidad de hacer algo para iniciar los trabajos necesarios. Aclaramos que este proyecto se ideó y se trabajó en cuanto a su forma y estructura anteriormente habiéndose llegado a realizar los cimientos del mismo, quedando allí la obra.
Felizmente después de ese primer encuentro surgió la idea de realizar un evento que nos permitiera comenzar materialmente pero también anímicamente con la obra.
Merced a eficaces gestiones y después de sortear algunos obstáculos, se logro que la tercera división del club Boca Júnior viviera a jugar un partido a beneficio junto al equipo de Juventud Antoniana. Queremos destacar la generosidad y compromiso de empresarios, productores, autoridades, instituciones, amigos y el pueblo de Las Lajitas, que se sumo a esta gesta siendo motivo de unión y signo de fortaleza espiritual.
Fue el puntapié inicial de algo que se fue dando y madurando de muchas maneras, cómo no recordar la Campaña del ladrillo que fuè un momento muy especial en la historia de la construcción, cuando cada uno de nosotros de acuerdo a nuestras posibilidades fuimos donando ladrillos que hoy se encuentran en las paredes y estructura de la Iglesia.
Ferias de ropa, locro, Bingos, espectáculos, nos visitaron Los Tekis, Ricky Maravilla, Peñas Folklóricas, rifas, donaciones, venta de choclos y no sólo esto sino también el empuje y la Fe de muchos que con su oración sostienen la obra.
Una mención especial es para quienes generosamente y anónimamente ponen el corazón y sus bienes al servicio de Dios, somos concientes que una mano grande nos dan, pero estamos convencidos que nuestro buen Dios conocedor de lo profundo del corazón sabrá recompensar con creces la generosidad para con su obra. También lo es el trabajo y testimonio de fe y compromiso de la comunidad parroquial, con los grupos de iglesia y de todos los que estuvieron antes porque estamos cosechando lo que otros sembraron.
El apoyo de nuestro Padre y Pastor Mons. Mario Antonio Cargnello, es un puntal muy importante para nosotros sabiendo que en su ministerio Dios nos guía y anima.
Numerosos sacerdotes y también nuestras religiosas nos ayudan con su oración y trabajo.
También queremos manifestar que esta obra está ya en sus últimas etapas, queda menos, seguimos trabajando, y queremos que nos ayuden rezando, es nuestra energía vital y también estamos abiertos a su colaboración.
Desde este lugar bendito donde palpita y vive la Iglesia de Cristo DIOS TE BENDIGA.
P. Víctor Yurquina